Opio
Opio #9
Lunes, 25 de Mayo de 2009
Una cinta roja puede significar muchas cosas, pero cuando se trata de una manera de resguardarse de los peligros implícitos de la vida contemporánea cabe preguntarse en qué medida uno puede generar un cambio en nuestra sociedad y cuál es la idea de trascendencia que queremos amparar.
Debes tener Flash 8 o superior instalado en tu sistema.
Ingresar
Descárgalo
Suscríbete
Insertar player
Comentarios
OtraRevolución
Martes, 11 de Agosto de 2009 a las 12:25 pm
La Iglesia no sale del largo proceso de pérdida de su papel de protagonista en el mantenimiento de la esperanza. El mejor valedor del explotado -que según Fukuyama es cosa del pasado-, es el estado democrático y no el misionero bondadoso. Su mayor enemigo es la pobreza, una condena casi inamovible mantenida por los poderosos de la economía mundial. El cambio autoimpuesto por los explotadores es hoy utópico y requeriría una reforma ética de proporciones revolucionarias.
maría inés
Jueves, 13 de Agosto de 2009 a las 1:13 am
la Iglesia y su vinculación con los poderosos preservará esta ética deshumanizadora… en realidad a lo más que podemos aspirar es a la perfección de la democracia en lo que respecta igual acceso a una Educación de calidad, que es lo que en el fondo podrá subvertir la desigualdad en la repartición de la riqueza, y rescatar los valores que se perdieron con la voracidad del capitalismo.
saludos y gracias por comentar.
OtraRevolucion
Jueves, 20 de Agosto de 2009 a las 11:10 am
Es demasiado cruel decir que la Iglesia ayuda al contagio de la ética deshumanizadora. La crítica de la Iglesia al capitalismo rampante es intranquilizadora. Se aleja muy poco de la teoría e insiste en la necesidad de un control desde instancias superiores (parece sangrar por la herida del poder perdido). Sobre todo desde finales del s.XIX, la educación de los países poco desarrollados debe mucho a la misiones. En la última fase del colonialismo los estados invertían en la formación de los pobres de sus dominios a través de organizaciones confesionales por razones prácticas. Esperaba ver a Chile y Agentina mejor tratados por los informes de la OCDE sobre la educación. Supongo que la crisis económica tiene peores consecuencias sociales de lo que creía.